Conceptos
generales.
La palabra emprendedor deriva de la voz francesa“entrepreneur”
(que a su vez viene del latin “inprendere” que significa
acometer) que aparece a principios del siglo XVI siendo utilizada inicialmente
para referirse a los aventureros que viajaban al nuevo mundo en búsqueda de
oportunidades de vida sin saber con certeza que esperar, o también a los
hombres relacionados con las expediciones militares. A principios del siglo
XVIII los franceses extendieron el significado del término a los constructores
de puentes, caminos y los arquitectos.
En sentido económico fue definida por primera vez por un
escritor francés, Richard Cantillón en
1755: “como el proceso de enfrentar la incertidumbre”. Así se fue utilizando el término para
identificar a quien comenzaba una empresa y fue ligado más que nada a
empresarios innovadores. El emprendimiento es también, una conjunción de
valores para lograr los destinos. Hasta
principios del siglo XX, no se reconocía en la economía el rol del emprendedor
y del riesgo. Tanto, Adam Smith como Alfred Marshall no incluyeron el
concepto en el análisis económico.
Recién a principios de siglo, Joseph Shumpeter reconoció al
emprendedor como centro del sistema económico. La ganancia proviene del cambio,
escribió, y el cambio es producido por el empresario innovador. Para Schumpeter
la innovación era la razón de ser del “entrepreneur”. A pesar de las
definiciones de Schumpeter, todavía existen las dificultades teóricas de
compatibilizar las variables socialmente orientadas y las teorías matemáticas
que describen con exactitud un modelo.
Por lo expuesto, el emprendimiento tiene sus orígenes en
el inicio de la historia de la humanidad, del mismo modo cabe mencionar que en
toda su historia ha luchado por superarse, por encontrar mejores formas de
hacer las cosas y mejorar su calidad de vida.
El emprendimiento es algo innato en la humanidad, algo que siempre ha
estado y está presente en el hombre, aunque claro está, el emprendimiento no se
ha desarrollado en todos los hombres.
Quizás el emprendimiento ha sido la diferencia entre el hombre y los
demás seres vivos, pues éstos últimos prácticamente no se han superado en miles
de años, por contrapartida al sorprendente progreso de la humanidad, y todas
gracias el espíritu de emprender que le caracteriza.
El emprendimiento es un término últimamente muy utilizado
en todo el mundo. Aunque el emprendimiento siempre ha estado presente a lo
largo de la historia de la humanidad, pues es inherente a ésta, en las últimas
décadas, éste concepto se ha vuelto de suma importancia, ante la necesidad de
superar los constantes y crecientes problemas económicos,
fundamentalmente. El emprendimiento
(“entrepreneur” pionero) se refiere a la
capacidad de una persona para hacer un esfuerzo adicional por alcanzar una meta
u objetivo, así esta palabra es utilizado también para referirse a la persona
que iniciaba una nueva empresa o un nuevo proyecto; este término posteriormente
fue aplicado a los empresarios (emprendedores) que fueron innovadores o que
agregaban valor a un producto o proceso ya existente.
A manera de resumen debemos mencionar, que emprendimiento
es aquella actitud y aptitud de la persona que le permite emprender nuevos
retos, nuevos proyectos; es lo que le permite avanzar un paso más, ir más allá
de donde ya ha llegado. Es lo que hace
que una persona esté insatisfecha con lo que es y lo que ha logrado, y como
consecuencia de ello, quiere alcanzar nuevos o mayores logros
En resumen, podemos definir el Emprendimiento como:
“La manera de pensar, sentir y actuar, en búsqueda de, iniciar,
crear o formar un proyecto a través de la identificación de ideas y
oportunidades de negocios, que sean viables en términos de mercados, factores
económicos, sociales, ambientales y políticos; así mismo con los factores
endógenos como capacidad en talento humano, recursos físicos y financieros, que
le proporcionen al emprendedor una alternativa para el mejoramiento
en la calidad de vida, por medio del desarrollo de un plan de negocio o
la creación de empresas. Es así como el emprendimiento hoy día se ha convertido
en una opción de vida”.
Importancia
del Emprendimiento.
El Emprendedorismo o emprendimiento hoy en día, ha ganado
una gran importancia por la necesidad de muchas personas de lograr su
independencia y estabilidad económica. Los altos niveles de desempleo y la baja
calidad de los empleos existentes, han creado en las personas, la necesidad de
generar sus propios recursos, de iniciar sus propios negocios, y pasar de ser
empleados a ser empleadores.
El emprendimiento es el mejor camino para crecer
económicamente, ser independiente y tener una calidad de vida acorde a las
expectativas lo cual implica desarrollar una cultura del emprendimiento
encaminada a vencer la resistencia de algunas personas a dejar de ser
independientes.
Todo esto, sólo es posible, si se tiene un espíritu
emprendedor. Se requiere de una gran determinación para renunciar a la
“estabilidad” económica que ofrece un empleo y aventurarse como empresario, más
aun sí se tiene en cuenta que el empresario no siempre gana como si lo hace el
asalariado, que mensualmente tiene asegurado un ingreso mínimo que le permite
sobrevivir.
En muchos países (casi todos los países Latinoamericanos),
para muchos profesionales, la única opción de obtener un ingreso decente, es
mediante el desarrollo de un proyecto propio.
Los niveles de desempleo, en gran parte de nuestras economías, rondan
por el 20%, por lo que resulta de suma urgencia buscar alternativas de
generación de empleo, que permitan mejorar la calidad de vida de la población.
Los gobiernos (no todos) han entendido muy bien la
importancia del emprendimiento, tanto así, que han iniciado programas de apoyo
a emprendedores, para ayudarles en su propósito de crear su propia unidad
productiva. Casi todos los países, tienen entidades dedicadas exclusivamente a
promover la creación de empresas entre profesionales, y entre quienes tengan
conocimiento específico suficiente para poder ofertar un producto o un
servicio.
La oferta de mano de obra, por lo general crece a un
ritmo más acelerado de lo que crece la economía, por lo que resulta imposible
poder ofrecer empleo a toda la población.
Mucho más aún si se toma en cuenta que nuestros estados, no tienen la
capacidad de subsidiar el desempleo como sí lo pueden hacer algunos países
europeos, la única alternativa para garantizar a la población el acceso a los
recursos necesarios para su sustento, es tratar de convertir al asalariado en
emprendedor o empresario. Ante estas circunstancias económicas, el
Emprendedorismo o emprendimiento es el salvador de muchas familias, en la
medida en que les permite emprender proyectos productivos, con los que puedan
generar sus propios recursos, y les permita mejorar su calidad de Vida.
Sólo mediante el emprendimiento se podrá salir triunfador
en situaciones de crisis. No siempre se puede contar con un gobierno protector
que este presto y dispuesto a ofrecer ayuda durante una crisis. El emprendimiento es el mejor camino para
crecer económicamente, para ser independientes y para tener una calidad de vida
acorde a nuestras expectativas lo cual implica desarrollar una Cultura del
emprendimiento encaminada a vencer la resistencia de algunas personas a dejar
de ser dependientes.
El emprendimiento, poco a poco se ha irá convirtiendo en un complemento a
la vida laboral de muchos trabajadores. Hoy, cuando la coyuntura económica a
nivel mundial no es la mejor, el empleo está desapareciendo rápidamente; además
los salarios de los empleos que sobreviven descienden poco a poco.
Quienes quedan desempleados, difícilmente podrán conseguir un nuevo
trabajo, por lo que tendrán que recurrir a lo que popularmente se conoce como
“rebusque” que no es otra cosa que una representación incipiente del
emprendimiento.
Pero quienes conservan el empleo, han visto o verán sus salarios
disminuirse, y si desean mantener su estilo de vida o mantener su capacidad de
pago para responder por sus obligaciones adquiridas en los tiempos de las
“vacas gordas”, tendrán que recurrir al “rebusque” para nivelar sus ingresos.
De hecho, actualmente son muchas los persona que además de trabajar para
una empresa, tienen un taxi, algún local arrendado o cualquier otra fuente de
ingresos adicional, que aunque no se le puede llamar emprendimiento, si es un
gran paso hacia la cultura del emprendimiento, hacia el convencimiento de que
el emprendimiento es una gran alternativa para mejorar los ingresos.
El Proceso
del Emprendimiento.
Según Andy Freire, el proceso del emprendimiento tiene la
forma de un triángulo invertido, en el cual se describe tres componentes
básicos: El Emprendedor, el Proyecto y el Capital. Esto quiere decir, que el
punto de apoyo (vértice abajo) se encuentra el emprendedor, en el vértice
superior derecha está el Capital y en el vértice superior izquierdo esta el
Proyecto o Idea.
Es importante mencionar, que todo proceso de
emprendimiento o emprendedor integra a estos tres componentes. Cuando un
emprendimiento no es exitoso, se debe a que uno de estos tres componentes o
alguna combinación entre ellos: el emprendedor no fue bueno, no obtuvo el
capital necesario o, finalmente, el proyecto o idea emprendida no fue el
adecuado ni correcto.
Al describir el es que del emprendimiento, se observa que
el triángulo se apoya en el Emprendedor, por tanto, de su firmeza depende en
gran medida que el modelo se derrumbe. Por lo tanto, el emprendedor brillante
siempre logra finalmente el capital o el gran proyecto o idea. El emprendedor
mediocre, por más que tenga el apoyo económico y generoso, no tiene éxito.
Se denomina emprendedor o emprendedora a aquella persona que identifica una oportunidad y organiza los recursos necesarios para ponerla en
marcha. Es habitual emplear este término
para designar a una persona que crea una empresa o que encuentra una oportunidad de negocio o a alguien quien empieza un
proyecto por su propio entusiasmo.
Las investigaciones de percepciones describen al
emprendedor con términos como innovador, flexible, dinámico, capaz de asumir
riesgos, creativo y orientado al crecimiento.
La prensa popular, por otra parte, a menudo define el término como la
capacidad de iniciar y operar empresas nuevas. De todas formas ninguna
definición del emprendimiento es lo suficientemente precisa o descriptiva para
señalar a la persona o grupo que en general (en sentido empresarial, social,
investigativo o cualquier otro) que desea ser innovador, flexible y creativo.
También, el proceso emprendedor incluye distintas etapas y eventos al
interior de las mismas, estas etapas del Proceso Emprendedor, son las siguientes:
- La Gestación del
Emprendimiento: Se consideran: Identificación de la idea, Validación de la
idea, Acceso y organización de los Recursos, Organización y Negociación
- Puesta en marcha
del Emprendimiento: Se considera: Nacimiento
- El Desarrollo del
Emprendimiento: se considera: Supervivencia
Factores claves para el éxito del proceso Emprendedor.
- El acceso a redes
de apoyo.
- Los conocimientos
técnicos de la actividad.
La Cultura del
Emprendimiento.
La cultura del emprendimiento es una manera de pensar y
actuar, orientada hacia la creación de riqueza, a través del aprovechamiento de
oportunidades, del desarrollo de una visión global y de un liderazgo
equilibrado, de la gestión de un riesgo calculado, cuyo resultado es la
creación de valor que beneficia a los emprendedores, la empresa, la economía y
la sociedad.
Es el conjunto de valores, creencias, ideologías,
hábitos, costumbres y normas, que comparte un grupo de personas hacia el Emprendimiento,
que surgen en la interrelación social, los cuáles generan patrones de
comportamiento colectivos y establece una identidad entre sus miembros y lo
identifica y diferencia de otro grupo.
Por lo tanto, cabe mencionar que:
- La cultura emprendedora está estrechamente ligada a la
iniciativa y a la acción. Las personas dotadas de espíritu emprendedor poseen
la capacidad de innovar; tienen voluntad de probar cosas nuevas o hacerlas de
manera diferente.
- La cultura emprendedora consiste en identificar
oportunidades y reunir recursos suficientes de naturaleza varia para transformarlos
en una empresa. Sin embargo, el que llamamos cultura emprendedora conlleva un
aspecto mucho más amplio de actitudes positivas.
- La cultura emprendedora supone querer desarrollar
capacidades de cambio, experimentar con las ideas propias y reaccionar con
mayor apertura y flexibilidad.
- La cultura emprendedora presenta una doble faceta. Por un
lado, la cultura emprendedora supone saber lanzar nuevos proyectos con
autonomía, capacidad de asumir riesgo, con responsabilidad, con intuición, con
capacidad de proyección al exterior y con capacidad de reaccionar y resolver
los problemas. Por otro lado, también supone saber llevar a cabo proyectos de
otros con el mismo espíritu de innovación, responsabilidad y autonomía.
Finalmente, la formación para el Emprendimiento, busca el
desarrollo de la cultura del emprendimiento con acciones basadas en la
formación de competencias básicas, laborales, ciudadanas y empresariales dentro
del sistema educativo formal y no formal y su articulación con el sector
productivo.
-
La Formación integral en aspectos y valores como: el
desarrollo integral del ser humano y su comunidad, autoestima, autonomía,
sentido de pertenencia a la comunidad, trabajo en equipo, solidaridad,
asociatividad, desarrollo del gusto por la innovación, el estímulo a la
investigación y el aprendizaje permanente.
-
El Fortalecimiento de procesos de trabajo asociativo y en
equipo, en torno a proyectos productivos con responsabilidad social.
-
El Reconocimiento de la conciencia, el derecho y la
responsabilidad del desarrollo de las personas como individuos y como
integrantes de una comunidad.
-
El Apoyo a procesos de emprendimiento sostenibles desde
las perspectivas: social, económica, cultural, ambiental, regional y local.
Fomento a la Cultura del Emprendimiento
Para fomentar la cultura del emprendimiento es preciso
que se inicie un proceso desde los primeros años de vida de las personas. Este proceso debe contemplar estrategias
encaminadas a llevar a la persona al convencimiento que mediante la creación de
proyectos productivos se puede a llegar a triunfar tanto personal como
económicamente. Lamentablemente nuestro
sistema educativo se ha enfocado a formar empleados y no empresarios. Y no
solo el sistema educativo, también la misma estructura familiar y
social, llevan a las personas a ser empleados y no emprendedores.
Por ello es necesario “formar” emprendedores a través de herramientas
educacionales que permitan al emprendedor compatibilizar su labor con la formación.
La cultura del emprendimiento debe ser una política y un compromiso de
estado, como lo es la educación en general. El emprendimiento es la única forma
de salir del atraso en el que nos encontramos, por ello resulta incomprensible
que el Estado no le haya dado importancia a este tema.
El emprendimiento debe estar dentro de los programas educativos de la
población, desde los primeros años hasta la educación superior. Así como se ha
introducido la educación sexual en los pensum académicos, debe también
incorporarse la cultura del emprendimiento.
Las personas, desde su más temprana edad, deben ser formadas con ese
espíritu emprendedor que les permita en un futuro ser empresarios, generadores
de riqueza y de empleo.
El sistema educativo tiene como objetivo formar las mentes y las
habilidades de la población, por ello formar a la población con una mentalidad
emprendedora, empresarial; sería la solución definitiva la problemática
económica.
Históricamente, el sistema educativo ha sido diseñado para formar
asalariados, empleados, pero no para formar empresarios, generadores de
riqueza…que gran falencia. Para solucionar esta falencia, debe existir primero
un convencimiento de los gobernantes de la importancia del emprendimiento, y
luego asumir un compromiso serio que permita el diseño y la implementación de
las estrategias encaminadas a fomentar la cultura del emprendimiento en la
población.
El problema, es que en los gobiernos no hay emprendedores ni empresarios,
solo hay políticos que lo único que saben y pretenden, es vivir del estado como
un asalariado más, o peor aún, como un parásito, por lo que hay muy poca
probabilidad de que comprendan plenamente la importancia de la cultura del
emprendimiento, puesto que carecen de ella.
Mientras el Estado sea manejado por políticos y no por empresarios o
emprendedores, será muy difícil que alguna vez el estado le dé importancia y
fomente a la cultura del emprendimiento, a la cultura empresarial, algo que los
políticos no entienden ni les interesa.
La Acción Emprendedora
La acción emprendedora tiene que ver con la capacidad de
crear algo nuevo y con la creación de un nuevo valor. Emprendedor es una
persona con posibilidades de innovar, o sea con la capacidad de generar bienes
y servicios de una forma creativa, metódica, ética, responsable y
efectiva.
La Acción emprendedora es toda acción innovadora que, a
través de un sistema organizado de relaciones interpersonales y la combinación
de recursos, se orienta al logro de un determinado fin.
Los Emprendedores
Los emprendedores son los principales agentes de cambio
en el ámbito productivo de un país, razón por el cual se pueden hacer algunas
puntualizaciones especificas.
-
“El Emprendedor es quien tiene la capacidad de construir
un puente entre una idea y el mundo real”
-
“Un Emprendedor es quien tiene una idea de negocio e
intenta superar los obstáculos que se le pongan en el camino hasta realizar su
idea original”
-
“Un Emprendedor es un innovador social”
-
“El Emprendedor es quien tiene la voluntad y fuerza para
concretar su idea”
Por lo mencionado, los emprendedores son considerados:
-
Personas
de acción
-
Tienen una alta motivación para alcanzar los objetivos
que se proponen
-
Cuentan
con espíritu de riesgo
-
Trabajadores
en equipos
-
Tolerantes a las situaciones ambiguas y a la
incertidumbre
-
Están
siempre aprendiendo.
Antes estas circunstancias, surge la pregunta: ¿el
Emprendedor nace o se hace?.
-
El
Emprendedor se hace
-
El Emprendedor debe reconocer en si mismo dos rasgos:
Pasión por los desafío y Deseo de Autonomía
Características
del Emprendedor.
Se menciona que los emprendedores son agentes de
cambio y también son líderes, sin embargo poseen diferentes características,
entre ellas podemos mencionar a los siguientes:
-
De Motivación: Capacidad de
compromiso consigo mismo y con los demás, Vocación de trabajo para sacar
adelante sus iniciativas, Constancia y perseverancia para salir adelante,
Entusiasmo en sus ideas, Autoestima Alta y Tolerancia a la frustración.
-
Del saber. Conocimiento en
temas donde desea desarrollar sus proyectos o ideas, Culturales en un sentido
amplio para adaptarse a diferentes circunstancias, Procedimientos legales,
crediticios y financieros, Inteligencia y capacidad de análisis y Orientado a
resultados con un enfoque y esfuerzo sostenido.
-
De Liderazgo. Asociación, Mando,
ser guía o líder, Visión para detectar oportunidades, Asumir y medir los
riesgos, así como tomar riesgos y llegar a su meta, Autocritica, Independencia
y Capacidad de convocatoria.
-
Otras. Sociable y Valorar su trabajo.
Los emprendedores son personas que toman decisiones, creen que pueden
controlar su destino, llevan a la acción sus ideas. Les seduce la idea de la
independencia la cual los lleva a creer que el éxito depende de su esfuerzo
propio y trabajo duro, no de la suerte. Aunque a veces hay que reconocerle
algún mérito al azar.
Indudablemente, una de las características principales se importantes de un
emprendedor es la Autoestima; sin autoestima nada es posible. Si una persona no cree en sus habilidades,
entonces al primer reto se desanimara y no podrá lograr cumplir sus metas. Para
este cometido y para que le permita mantener un nivel alto de autoestima, es
necesario tomar en cuenta algunos aspectos:
- Pensamiento
Positivo. Todo se inicia con una actitud positiva y pensar que algo sucederá es
el primer paso; los pensamientos negativos, simplemente no deben tener
cabida. Se debe creer que no existe
ninguna circunstancia lo suficientemente poderosa que impida cumplir una
meta. El pensamiento negativo es
considerado contagioso; en cambio cuando un pensamiento positivo se dispersa
puede abrir las puertas a nuevas ideas, clientes, amigos, etc. Henry Ford, dice: “Si usted cree que puede
entonces puede, si usted cree que no puede, entonces no puede, de cualquier
manera usted está en lo correcto”.
- Persistencia.
Todo pensamiento positivo y la confianza son inútiles si no son aplicados para
aplicar un objetivo. Es importante tomar
la acción, las excusas no son admitidas. La acción debe ser persistente. Tratar
una sola vez y darse por vencido no es suficiente. Es necesario dar un paso a la vez; si no
puede dar el paso, entonces se debe encontrar una forma creativa para intentar
de nuevo o sencillamente para tomar una desviación.
Mira siempre hacia adelante, hacia donde quieres estar. Cree en voz mismo y
en tus habilidades, mantén el pensamiento positivo y se persistente, aunque
parezca imposible, la mayoría de las veces existe una solución. No te des por vencido, ni aun vencido. Si tú puedes lograr esto, ¡ya tienes la mitad
del camino recorrido! No basta tan solo
con tener una “gran idea”, sino que también es importante el ser capaz de
desarrollar y dirigir la empresa que lleve a la práctica esa idea.
¿Qué es Emprender?
Según la Real Academia Española, Emprender es: Acometer y comenzar una obra,
un negocio, un empeño especialmente si encierran dificultad o peligro.
Emprender no solamente significa crear una nueva empresa sino también es:
- La capacidad de
diseñar y poner en marcha un proyecto propio independientemente de los recursos
para hacerlo.
- Una manera de
pensar y actuar, con perseverancia al buscar oportunidades.
- Una habilidad
para reconocer oportunidades.
- Una actitud.
- Un acto de
pensamiento planificado y concebido para ser accionado hacia objetivos claros.
- La capacidad de
concebir e incubar en la mente ideas creativas, germinarlas y multiplicarlas.
- Un saber
aprehendido y acumulado, es know-how, conocimiento asimilado vivencial y
cognitivo.
- Técnicamente una
formulación metodológica adquirida por la concordia de la teoría y la práctica.
Perfil del Emprendedor.
Para ser un emprendedor se requiere tener cierto perfil,
ciertas aptitudes y ciertas características de personalidad. No es una tarea
fácil identificar con claridad cuál debe ser el perfil de un emprendedor, pero
muchos autores coinciden que los factores importantes a tener en cuenta, son
los siguientes:
-
Tienen personalidad idealista y astuta, preocupados por
hacer dinero pero no obsesionados.
-
No les interesa demasiado el poder sino la autonomía, les
gusta ponerse a prueba, enfrentar riesgos pero no a lo loco, sino planificados;
-
Les gusta demostrar y demostrarse lo que saben, pueden y
valen;
-
Tienen capacidad de concentración para la resolución y
búsqueda de salidas exitosas a problemas, tienen cierto carisma o mística y
esperanza respecto a su emprendimiento,
-
No tienen todo absolutamente claro, tienen miedos como
todo ser humano, pero se animan;
-
Son capaces de sacrificarse por su obra pero sin perder
la cordura, son ansiosos y buscan ofrecer un producto o servicio de calidad
superior, distinto, destacado;
-
Les gusta dejar su marca en la vida a través de su
emprendimiento, están convencidos de que el éxito es 99% transpiración y 1%
inspiración,
-
Saben que se pueden equivocar pero también saben que el
fracaso es no intentarlo de nuevo.
Obstáculos del
Emprendedor.
Los jóvenes y entusiastas creen tener tiempo para el
emprendimiento, trabajan devengando un sueldo y se acomodan a la rutina que
genera un ingreso seguro. Pero, estando cómodos pueden caer en la trampa de
trabajar para otros, dejando a un lado las metas del emprendimiento. A partir
de ello es necesario revisar algunos obstáculos al que debe enfrentar el
Emprendedor, estos son algunos:
-
Las
Oportunidades corporativas: la comodidad del sueldo estable, prestaciones y
vacaciones pagadas. Hacen acomodar a la rutina y no tomar riesgos de trabajar
por tu proyecto.
-
Las
Necesidades financieras: en la medida que crecen y adquieren responsabilidades,
pensar 2 veces tomar un riesgo financiero por necesidad de pagar las cuentas.
-
La Falta de
enfoque: si no tienes definido tu proyecto con metas a corto,
mediano y largo plazo es difícil que inicies un emprendimiento porque
simplemente no hay visión en tu proyecto.
-
El Sueldo
corporativo: si no estas dispuesto a cambiar tus ingresos al trabajar en
tu proyecto y quieres seguir con el sueldo corporativo, tu necesidad de
prosperar será menor porque estas resuelto y no estas arriesgando nada para que
tu negocio crezca.
-
La
Mentalidad de empresario: si la mentalidad no es de empresario, quien está dispuesto
a tomar riesgos y velar por los intereses de la empresa para crecer, entonces
se debe evaluar si estás listo para emprender.
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