martes, 13 de febrero de 2024

INTRODUCCION A LA COOPERATIVA

 

1.    CONSIDERACIONES GENERALES.

La influencia de la Revolución Industrial sobre la clase trabajadora, produjo algunas reacciones cuyas consecuencias todavía se pueden apreciar. Cabe mencionar que la Revolución Industrial ocurrida en Europa, es una gran referencia histórica imprescindible. La Revolución Industrial no solo fue una revolución política, por sobre todo fue una revolución tecnológica con marcada influencia en la utilización de descubrimientos de la industria, entre ellos se puede citar al vapor aplicado en las maquinaria así como la hiladora mecánica que transformaron la industria textil.  

Por ejemplo, en Inglaterra muchos trabajadores de la época no siempre recibían su salario en dinero, sino en especie, con las consiguientes desventajas de mala calidad, peso equivocado y precios muy altos.

Por estos antecedentes mencionados y muchos otros, surge el movimiento cooperativo durante la Revolución Industrial, siglo XX, además para que sus socios en la empresa cooperativa pudieran o tuvieran acceso a mejores condiciones posibles de precio y calidad (cooperativas de consumo), evitando a los intermediarios y así poder maximizar las ventas de los cooperativistas.

Durante el siglo XIX prevalecía la opinión de que la evolución del mundo no sólo se apoya en la base de la “ayuda mutua”, sino por el contrario, se sigue las líneas de la “Guerra de todos contra todos” tanto en la vida privada como social, en esa lucha, la victoria corresponde al más apto, de modo que podía asumirse, y con buenas razones para ello, que el mundo “progresaba” constantemente gracias a esa selección natural, que ininterrumpidamente lo llevaba hacia la perfección.

La Cooperativa es conocida como asociación autónoma de personas naturales y unidas voluntariamente para formar una organización democrática, donde la administración y gestión se lleve a cabo según acuerden los socios, de manera general en el contexto de la economía de mercado o la economía mixta; aunque también se considera que las cooperativas son complementarias a la economía planificada.

La intención de la cooperativa es hacer frente a las necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes a todos los socios mediante una empresa. La diversidad de las necesidades y las aspiraciones (trabajo, consumo, comercialización conjunta, enseñanza, crédito, etc.) de los socios que conforman el objeto social o actividad corporativizada de estas empresas, define una tipología muy variada de cooperativas.

Las cooperativas son consideradas una sociedad organizada voluntariamente por un grupo de personas con el propósito de servirse asimismo y a la comunidad. Su base principal, es la ayuda mutua y la seguridad de sus socios, que tengan trabajos juntos para un bien común; además las cooperativas no persiguen objetivos o fines de lucro ya que su propósito principal es brindar el mejor servicio a todos sus afilados.

 

2.    QUE ES UNA COOPERATIVA.

Una cooperativa es una asociación autónoma de personas agrupadas voluntariamente para satisfacer sus necesidades económicas, sociales y culturales comunes, por medio de una empresa que se posee en conjunto y se controla democráticamente. Las cooperativas se crean por necesidades económicas y sociales, operan sin fines de lucro.  Su gobierno se establece sobre bases democráticas, cada socio puede llegar a ser un director.  No se especula con las acciones de los socios, las economías se les devuelven a los socios a base del patrocinio de cada uno.  En efecto, la identidad del sistema cooperativo se fundamenta en los principios y valores.  El cooperativismo es la puesta en práctica de los valores de igualdad, justicia, ayuda mutua, esfuerzo propio, honestidad, responsabilidad social, democracia, constructividad, sacrificio y solidaridad. Lo más importante en la organización cooperativa es el ser humano.

 

Las cooperativas son el instrumento empresarial y social por el cual se desarrollan y se ponen en práctica la filosofía, doctrina, principios y valores del cooperativismo.

 

"Una cooperativa es una asociación autónoma de personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa de propiedad conjunta y democráticamente controlada".

 

Las personas forman una cooperativa no sólo con propósitos económicos sino sociales y espirituales. En la cooperativa el aspecto humano se hace presente en el espíritu de servicio, de servir a los demás.  Esta motivación es muy principal en el cooperativismo. 

 

La cooperación como sistema económico y social está basado en ideas que van desde la ayuda mutua hasta la prioridad del ser humano sobre el dinero, desde la participación equitativa en las ganancias hasta lograr una sociedad igualitaria. La cooperativa es democrática.  Se mide no tan sólo por la participación de los socios en las decisiones de la empresa sino por su derecho al voto en las asambleas sin importar el dinero que tenga invertido en la cooperativa.  Se organiza entre personas con intereses comunes para servirse mutuamente.  No se otorgan favores especiales o privilegios a funcionarios y directivos, la autoridad suprema está en el socio.

 

2.1. Características de una Cooperativa.

Las Cooperativas son empresas económicas de interés social y de administración democrática, por lo tanto tiene las siguientes características:

a) Cuenta o tiene recursos materiales y humanos para su funcionamiento, sus propietarios son los socios, quienes aportan los recursos materiales tales como:

-La tierra

-Las herramientas, dinero y fuerza de trabajo.

-Con los aportes recibidos la Cooperativa realiza actividades que beneficia a los socios y a sus familias y a su comunidad.

-La propiedad sobre la empresa es colectiva.

-El mínimo de personas que puede conformar una Cooperativa es de 20, salvo en el caso de una Cooperativa de Producción Agrícola el mínimo de personas que la conforman es de 10.

-Proporciona a los afiliados bienes y servicios a menor costo.

-Todos los socios tienen iguales derechos y obligaciones.

 

2.2. La Empresa Cooperativa.

La  Cooperativa fundamentalmente es una Empresa, cuyo esfuerzo está en primera instancia a brindar a sus integrantes (asociados) el mejor servicio para  satisfacer sus  necesidades económicas y sus aspiraciones sociales; así mismo por ser parte   importante del conjunto económico social, la Empresa Cooperativa y el sector que estas integran, están   comprometidas  a contribuir con el desarrollo del País.

 

3.    QUE ES EL COOPERATIVISMO.

El Cooperativismo es una doctrina socio-económica que promueve la organización de las personas para satisfacer, de manera conjunta sus necesidades. El Cooperativismo está presente en todos los países del mundo. Le da la oportunidad a los seres humanos de escasos recursos,  tener una empresa de su propiedad junto a otras personas. Uno de los propósitos de este sistema es eliminar la explotación de las personas por los individuos o empresas dedicados a obtener ganancias.

 

La participación del ser humano común, asumiendo un rol protagonista en los procesos socio-económico en la sociedad en que vive, es la principal fortaleza de la doctrina cooperativista.  El cooperativismo se rige por valores y principios basados en el desarrollo integral del ser humano.

 

4.    PRECURSORES DEL COOPERATIVISMO.

El cooperativismo surge en Inglaterra, por primera vez entre 1832 y 1835, una cooperativa de consumo se desarrolla en este país, sin embargo como todas las anteriores, termina en fracaso. Las principales causas del fracaso del movimiento cooperativo, que podemos denominar primitivo, son fundamentalmente: el carácter filantrópico el cual se empeña en otorgar sus promotores; esto impide un control democrático de la cooperativa, falta de técnicas, métodos administrativos y operaciones para llevar a cabo su gestión.

En la ciudad de Rochdale (Inglaterra), dedicada por mucho tiempo a la industria textil, se presentaron algunas de las consecuencias de la revolución industrial, inconvenientes para los trabajadores, por lo cual algunos de ellos pensaron que debían agruparse y se constituyeron en una organización para el suministro de artículos de primera necesidad.

Hacia el año 1843, un grupo de tejedores de Rochdale luchaba por conjurar la situación de miseria que confrontaban como trabajadores en el taller, remunerados con salarios insuficientes para sus más elementales necesidades.

 

Una de las primeras experiencias cooperativas data de 1844, cuando se crea en Rochdale, Inglaterra, la cooperativa de consumo Sociedad Equitativa de los Pioneros de Rochdale (en 1769, se había fundado la Cooperativa de consumo de la Sociedad de las Hilanderías de Fenwick o “Fenwick Weavers Society”, en East Ayrshire, Escocia). Así mismo, surgen otras experiencias en Francia, España y otros países europeos.

 

Agudizada la situación por la crisis que en ese tiempo afectaba a Inglaterra con la industria de la franela, aquellos modestos tejedores se empeñan en encontrar una fórmula que les permita mejorar sus condiciones, a pesar de lo reducido de sus ingresos. Después de plantearse soluciones de diversa índole, llegan, tras numerosas discusiones y proyectos, a formalizar la fundación de una cooperativa de consumo. En parte, se encuentran inspirados en ensayos semejantes y en doctrinas de la época; pero más que todo, se basan en el convencimiento de que nunca pueden superar los problemas que les plantea su condición de dependencia e inferioridad dentro del sistema industrial, sin la unidad de todos. Con la articulación de todos sus esfuerzos, pueden reunir los medios que les permiten emanciparse, si no inmediatamente del empresario privado, sí del comerciante en cuyas manos queda buena parte de sus modestos ingresos. Intentan valorizar sus salarios, aumentando su poder adquisitivo, mediante la supresión de los intermediarios.

Llegaron a formular una serie de normas fundadas en la experiencia y en el conocimiento que tenían, del problema que les afectaba. Dentro de esas normas se destacaban las conocidas hoy como “Principios de Rochdale”, las cuales constituyeron el inicio de la cooperación moderna. El mérito indiscutible de los pioneros de Rochdale, además de saber luchar, saber esperar y confiar en sí mismos, es haber ajustado su organización a esa serie de valores y principios, de los cuales nacen la actual fórmula cooperativa que rinde magníficos servicios, lo mismo cuando se aplica al servicio del consumidor, como al operar en otros aspectos de las actividades humanas, tales como producción y servicios.


La primera Cooperativa

Se llamó “Sociedad de los Probos Pioneros de Rochdale”. Para el movimiento cooperativo internacional esta cooperativa es considerada la primera cooperativa moderna. 
Fue en tiempos de la Revolución Industrial y era evidente la indefensión de los trabajadores ante el encarecimiento desmedido de los artículos que ellos mismos producían, por la intermediación en la comercialización impuesta por la organización de la sociedad capitalista y el sistema de libre comercio. Para comprender la importancia del fenómeno de la creación de esta primera Cooperativa, deberemos situarnos en un contexto en el que no existían sindicatos, ni trabajadores organizados y que las familias enteras trabajan, incluyendo a niños por salarios de miseria.

 

Corría el año 1844 y un grupo de obreros de una fábrica textil compuesto por 27 hombres y una mujer en la localidad inglesa de Rochdale, se reunieron aportando cada uno una libra esterlina. Con esos fondos compraron al por mayor alimentos para el consumo de sus familias. Buscaban de esta manera defender sus escasos salarios de los abusivos costos de las mercaderías. Su trabajo estaba supeditado a la voluntad de sus empleadores, que elegían sólo al personal que quisiera trabajar por el salario más bajo.
Esta gente, en su mayoría analfabeta, dio el puntapié inicial a una cooperativa que hizo historia, actualmente funciona en un edificio de más de veinte pisos. Así, poco a poco lograron escapar de la expectativa de vida de los trabajadores comunes como: no poseer vivienda digna, no tener acceso a buenas escuelas para sus hijos y mucho menos ahorros, esparcimiento, vestimenta, higiene y salud.


El sistema que utilizaron estos obreros de Rochdale revolucionaría las prácticas comerciales de producción y distribución de los artículos de consumo, extendiéndose luego a diversas actividades económicas. Y los beneficios del Cooperativismo quedaban desde ese entonces absolutamente demostrados, ya que a partir de esa experiencia comenzaron a aparecer en todo el mundo otras similares, llegando a ser realmente universales, porque no reconocen las fronteras que dividen al planeta y cumplen exitosamente sus funciones tanto en el sistema capitalista como el comunista.

 

Es indudable que el acceso de los trabajadores y productores a los cargos directivos del sistema, mediante la igualdad de derechos y en donde los asuntos se resuelven democráticamente, por voluntad de las mayorías, les hizo entrever la necesidad de capacitarse mediante el estudio y modernización de los métodos de producción y distribución, promoviendo por primera vez un sistema de autodefensa del salario, al conseguir establecer para los artículos de consumo el precio justo y no el impuesto por la comercialización tradicional. Junto al derecho a participar como protagonistas y no como espectadores del drama social, los trabajadores encontraron suficientes estímulos en el ejercicio de la democracia directa, descubriendo que tal sistema estaba sostenido también por principios de ética y solidaridad social, que dignificaban al hombre.

4.1. Manifiesto de los Pioneros de Rochdale.

Los objetivos y planes de esa organización consisten en obtener los medios para el beneficio económico y el mejoramiento de la condición social y doméstica de sus asociados; reúnen un capital suficiente con aportes de un valor de una libra esterlina cada uno, con el fin de llevar a la práctica los siguientes planes:

1) Organización de un almacén con el objetivo de vender provisiones, ropa y otros artículos.

2) Construcción o adquisición de cierto número de casas, donde pueden residir los asociados que deseen ayudarse recíprocamente en el mejoramiento de su condición social y doméstica. 

3) Fabricación de artículos determinados por la sociedad con el fin de asegurar la ocupación de los asociados que se encuentran sin trabajo, o cuya situación económica sea angustiosa, como consecuencia de las repetidas reducciones de los salarios.

4) Como un beneficio adicional para sus asociados, la cooperativa comparte o arrenda una o varias propiedades agrícolas, susceptibles de ser cultivadas por los asociados quienes se encuentran sin trabajo o cuyo trabajo sea mal remunerado.

5) Tan pronto como sea posible, la sociedad procede a organizar los poderes de la producción, distribución, educación y administración, o en otras palabras, establece una colonia autónoma financiada por intereses unidos, o ayuda a otras sociedades a establecer tal clase de colonia. 

6) Inaugurar cuando fuera conveniente, un Hotel de Temperancia para promover la sobriedad en la bebida en un inmueble de propiedad de la sociedad.

Para el 21 de diciembre de 1844, en contra de la opinión de los comerciantes establecidos y de otros ciudadanos, abrieron un pequeño almacén, en la llamada Callejuela del Sapo, pero, para sorpresa de los comerciantes que les auguraron un rotundo fracaso, la incipiente institución fue creciendo e incluyendo en su organización a muchas personas de localidades aledañas.

Los principios cooperativos de los pioneros de Rochdale, fueron los siguientes:

-       La Libre adhesión y libre retiro

-       El control democrático por los asociados

-       La participación económica de los asociados

-       La autonomía e independencia

-       La educación, capacitación e información

-       La cooperación entre cooperativas

-       El interés por la comunidad.

Además, el éxito de esta sociedad (Rochdale) se basó en principios, entre los cuales se destacan:  

  • Un miembro, un voto
  • Igualdad de sexos entre los miembros
  • Solo las provisiones puras se deben vender, en peso y medida completos.
  • La asignación de un dividendo a los miembros, garantizando que todos los beneficios fueran distribuidos dependiendo de la cantidad de compras hechas por los miembros individuales.

Fue este el origen del cooperativismo de consumo en Gran Bretaña, cuyo desarrollo abarcó después no solo a la Europa Continental sino al resto del mundo. El importante crecimiento debe atribuirse no a la importancia del poder económico, sino al valor de las ideas y a la fidelidad que estos iniciadores tuvieron para con esas ideas.

El movimiento cooperativo, cooperativismo o movimiento de cooperativas, es doctrina o movimiento que define la cooperación de sus integrantes en el rango económico y social como medio para lograr que los productores y consumidores, integrados en asociaciones voluntarias denominadas cooperativas, obtengan un beneficio mayor para la satisfacción de sus necesidades. 

En esta fase precursora del cooperativismo se destacan los primeros grandes pensadores del cooperativismo se encuentran Robert Owen, Charles Fourier y Friedrich Wilhelm Raiffeisen, respectivamente, galés, francés y alemán, los que hicieron una crítica en la que proponían que la solución de problemas sociales se puede lograr a través de la cooperación entre los individuos.

Ø  Robert Owen (1771-1858). El autodidacta, industrial afortunado desde muy joven, innovador en técnicas y sistemas sociales, en el furor de la revolución industrial, intentó llevar a la práctica sus ideas organizando las colonias de New Lanark, en su propio país Inglaterra y la de Nueva Armonía en Estados Unidos (Indiana); la bolsa de trabajo y las instituciones sindicales de alcance nacional.


Ø  Charles Fourier (1772-1837), francés, el de las concepciones geniales y ambiciosas, rayanas en el desequilibrio, escritor prolijo y confuso a veces, llevó una vida cómoda y no consiguió finalizar su obra El Falansterio en donde deberían llevarse a cabo aquellos frutos de su pensamiento inquieto y profético.


Así mismo, es necesario, reconocer también la influencia que tuvieron algunas publicaciones utopistas en el desarrollo del cooperativismo, entre las cuales se pueden mencionar a los siguientes:

a)    La Republica de Platón (428-347 a. de C)

b)    Utopía de Tomás Moro (1480-1535)

c)    La Nueva Atlántida de Francis Bacon (1561-1626)

d)    El Viaje a Icaria de Etienne Cabet (1788-1856)

 

En todas estas obras se puede observar un profundo deseo de organizar la sociedad en una forma más justa y fraternal, eliminando las diferencias de orden económico por medio de procedimientos de propiedad comunitaria y de trabajo colectivo. Como punto de partida de una visión histórica de la cooperación, es preciso reconocer a los precursores de esta ideología, es decir, aquellas personas que a partir del siglo XVII, tanto en ideas como obras, empiezan a precisar características del sistema cooperativo

 

Entre los más notables de estos precursores se mencionan los siguientes: Peter Cornelius Plockboy quien publicó en 1659 el ensayo que comprendía su doctrina y John Bellers (1654-1725) quien en 1695 hizo una exposición de sus doctrinas en el trabajo titulado: "Proposiciones para la Creación de una Asociación de Trabajo de Todas las Industrias Útiles y de la Agricultura"; el médico William King (1786-1865), y el comerciante Michel Derrion (1802-1850), precursores del cooperativismo de consumo; Felipe Bauchez (1796-1865) y Luis Blanc (1812-1882), precursores del cooperativismo de producción.

 

4.2. Principios del Cooperativismo.

Los principios cooperativos son las políticas filosóficas que impulsan su comportamiento sin importar el tipo de cooperativa. Tienen su fundamento en los principios de los Pioneros de Rochdale.

 

Lo que distingue una empresa de otra es su filosofía, su manera de ver, de interpretar, sentir y practicar, es decir, tener una concepción de la organización. Filosofando el movimiento cooperativo ha podido encontrar planteamientos ajustados a los principios y a los valores y a la ética solidaria.

El cooperativista que en sus funciones no se fije más que en el aspecto económico, que no pone todo su talento y esfuerzo para servir mejor a los demás, no ejerce con dignidad y decoro su papel de cooperativista, no está actuando con ética solidaria. El directivo cooperativo que solo piensa en los beneficios sociales y no le pone todo su empeño a la producción de su empresa, no está ejerciendo con ética solidaria sus funciones de directivo.

4.3. Valores del Cooperativismo.

Las cooperativas se basan en los valores de:

1)    Ayuda mutua

2)    Responsabilidad

3)    Democracia

4)    Igualdad

5)    Equidad

6)    Solidaridad

7)    Honestidad

8)    Transparencia

9)    Responsabilidad social y preocupación por los demás.

4.4. Fines y Objetivos del Cooperativismo.

1)    Fines del Sector Cooperativo: Los fines del sector cooperativo son los siguientes:

·         Contribuir al Desarrollo Económico.

·         Al Fortalecimiento de la Democracia.

·         A la Realización de la Justicia Social.

 

2)    Fines de las Cooperativas. Los fines de cada cooperativa son determinados en sus respectivos Estatutos, que se sujetan a las leyes y demás disposiciones pertinentes, con el propósito de procurar el mejoramiento de las condiciones económicas, sociales, culturales y morales de los asociados.

 

3)    Objetivos de las Cooperativas. Los Objetivos de las Cooperativas están en función a su Estructura Social y a su Actividad Económica. Ejemplo: Cooperativa de Trabajo, de Servicio público, de Salud, de Ahorro y Crédito, de Producción, etc.

4.5. Filosofía del Cooperativismo.

Está basada en ideas y éticas básicas que han constituido el clima ideológico y el marco general de los valores para la práctica cooperativa.


5.    LA DOCTRINA COOPERATIVA.

La Doctrina Cooperativa, para ser tal, arrancó en el mundo con una concepción acerca del hombre y de la sociedad. Además el Cooperativismo, surgió a finales del siglo XVIII como una respuesta a la aguda crisis mundial ocasionada por la revolución industrial y el advenimiento del liberalismo económico que, como apunta la historia, trajo consigo la explotación del hombre (al no haber leyes que protegieran al trabajador), con un modelo económico de concentración de la riqueza, es decir, que el poder económico se fue concentrando en pocas personas y el desempleo, subempleo y pobreza aquejó dramáticamente a elevados porcentajes de la sociedad en el mundo entero. Cuando se habla de doctrina cooperativa, se hace mención, en sus inicios, a los pioneros de Rochdale, porque su reglamento origina los principios y normas bajo los cuales aún hoy se rigen las cooperativas.

El cooperativismo como doctrina es el conjunto de principios, valores y normas que regulan y orientan el comportamiento y actividades de los individuos en una organización cooperativa. Por tanto, la doctrina cooperativa se basa en tres grandes conceptos:

a)   La Igualdad. Reconoce que todos los seres humanos por ser iguales, tienen los mismos derechos y obligaciones así como también iguales oportunidades, superándose las diferencias de nivel cultural, económico, social, racial, etc. Para el cooperativismo, la persona humana es el elemento principal de la organización cooperativa, por lo tanto siendo una sola especie, desde el punto de vista biológico considera que existe una total igualdad entre todos los seres humanos.

b)   La Libertad. Describe que todos los hombres son libres y por lo tanto dueños de decidir por sí mismos. Esto significa que cada uno puede actuar y participar libre y voluntariamente en aquello que crea conveniente, sin mediar coacción, sin discriminación social, política o religiosa.

c)   La Solidaridad. Enfatiza que el Cooperativismo es una acción solidaria, es decir un compromiso reciproco, ayuda mutua entre los hombres y mujeres para que en conjunto se pueda alcanzar objetivos comunes que beneficien a todos los miembros del grupo. De nada vale la Igualdad y la Libertad si no somos capaces de actuar en grupo. 

El cooperativismo es una doctrina, porque sus objetivos y métodos se desprenden de una concepción del hombre y la sociedad y porque aspira a conformar la organización de grupos humanos de naturaleza filosófica y moral. La Doctrina Cooperativa se funda con el respeto que se debe a la persona humana cualquiera sea su condición social, económica, cultural, porque se basa en la igualdad de origen y destino de naturaleza específica y no en su desigualdad individual, no en el rol que se cumple con la sociedad. Es personalista, no individualista, el personalismo propone que toda organización que supere en tamaño a la persona debe estar a su servicio.

En el cooperativismo la persona es un ser racional que nace con inteligencia y voluntad, que por ello es responsable de sus actos y libre para buscar la verdad, manifestar y defender sus ideas, que tiene un fin propio cual es crear y perfeccionar sus posibilidades y capacidades, las cuales están condicionadas a colaborar con el desarrollo de las posibilidades y capacidades de los demás. Por ello Charles Guide dijo, “La Cooperación es a la vez objeto de ciencia y razón de existir”.

Finalmente, por lo expresado, a continuación se describe los fundamentos doctrinarios del Cooperativismo:

a)   El respeto a la persona. Es un fundamento de la doctrina sobre el respeto a la persona, cualquiera que sea la condición, según la idea que tenga de la persona. Se busca el tipo de sociedad en que la persona, no sólo sea un ente biológico, que para cambiar sólo se le de alimento material, para su desarrollo vegetativo, mecánico y animal; sino como un ser libre que pueda manifestar su personalidad y espiritualidad. Si pensamos que la persona es perfecta y que la sociedad la corrompe por contaminación grupal, tratar que su vida en medio de multitudes solidarias, donde cada cual busca su felicidad a escondidas de los demás, sea orientada con errada convicción, diciéndole que la única mano que siempre está dispuesta a ayudarle es aquella que está al extremo de su propio brazo. 

b)   La plena identificación del bien común con el bienestar individual. El bien común es un mandato de la conciencia social que exige dar a todos la oportunidad de desarrollar sus capacidades para alcanzar su plena realización. Por lo que es necesario otorgar a cada cual la oportunidad de desarrollar sus capacidades. La persona y el bien común se deben respetar y considerar en dos actos concretos: primero, como sujeto de toda la acción; el segundo, como el fin de toda sociedad. 

c)   La Importancia de la libertad. La libertad es como el aire, nadie advierte su fundamental importancia hasta que le falta. Sólo por su ausencia se evoca su presencia.  La libertad no consiste en hacer lo que se quiere, sino en hacer lo que se debe y está regulado por leyes sociales y morales. La libertad es un derecho inseparable de la condición humana. Nadie puede quitar a otro su libertad sin causa fundada, sin juicio previo y el fallo de la autoridad competente (Habeas corpus), quien lo hace de manera arbitraria comete una injusticia, un despojo moral muy grave, porque él mismo corre el riesgo que luego se la quiten con iguales procedimientos.

d)   La vigencia de la Justicia. La justicia es una virtud humana para usarse entre seres humanos, se funda en la igualdad esencial de la persona humana. El Cooperativismo considera que la Justicia ha de ser distributiva, que debe dársele a cada cual, según su trabajo, su talento y poco a poco, según las posibilidades de la empresa. “La justicia es el hábito por el cual, con perpetua y constante voluntad, le es respetado a cada uno su derecho”.

e)   La práctica de la solidaridad. La solidaridad es una virtud superior que nos invita a pensar que somos una sola cosa aunque seamos variados y distintos, singulares e irrepetibles. La solidaridad sublimiza muchas otras virtudes; por medio de ella podemos encontrar el camino seguro de la perfección, porque nos enseña que es noble compartir gratuitamente, aun lo que nos hace falta, sin pactos ni esperar compensaciones. Cuando la justicia y la solidaridad se unen nace una nueva virtud móvil y fluida: la equidad. “La solidaridad enaltece y honra a quien la práctica, porque es espontánea, generosa y voluntaria”.

f)    El fomento de la auto ayuda y el esfuerzo individual. La ayuda mutua no puede fomentarse con personas que no son capaces de ayudarse así mismas. “Para darse es preciso y previo pertenecerse”.  El pobre para superar su situación de pobreza necesita esforzarse, pero también coadyuvando a este esfuerzo personal en forma mancomunada se supera esta situación.

6. CONCLUSIONES.

Una cooperativa de trabajo asociado o cooperativa de producción es un tipo de cooperativa  cuyo objetivo es el proveer y mantener a sus socios de puestos de trabajo a tiempo parcial o completo, a través de la organización en común de la producción de bienes o servicios para terceros. Las cooperativas de trabajo agrupan con la cualidad de socios a personas físicas que, mediante su trabajo en común, realizan cualquier actividad económica de producción de bienes o servicios para terceros.

Existe una gran diversidad de cooperativas. De acuerdo con el proceso de desarrollo histórico del movimiento cooperativo, procede distinguir entre cooperativas de consumo, que fueron las primeras que se pusieron en marcha y las que alcanzaron un mayor éxito, y cooperativas obreras de producción o cooperativas industriales, las más próximas a lo que convencionalmente se entiende por empresa en economía.  

Una cooperativa es un conjunto de personas que se asocian libremente para realizar actividades de contenido económico. Al igual que en el caso de la empresa capitalista, la función de la empresa cooperativa es producir. Su objetivo o finalidad última no es, sin embargo, la obtención del máximo beneficio o lucro, sino la defensa y el aseguramiento de los intereses de sus miembros. La renta que corresponde a la función de combinar los factores productivos y asumir riesgos no desaparece en la empresa cooperativa, sino que se confunde con la renta de los restantes factores  productivos y se convierte en renta social.

En la empresa cooperativa rige el principio de puertas abiertas y se practica la democracia para elegir a las personas que han de dirigirla, siguiendo el principio de cada hombre un voto. Una empresa cooperativa hace uso del crédito como cualquier otra empresa, pero en la empresa cooperativa no existen socios capitalistas; el capital propio o fondo social de la cooperativa se constituye con las aportaciones de los propios trabajadores. Frente a la lucha competitiva, la empresa cooperativa  promueve la cooperación conciliadora.

 

LA INNOVACION

Innovación es un término de moda en los últimos años y por tanto del que se ha usado y abusado hasta la saciedad. La innovación es lo que salva a las empresas, los innovadores son lo moderno, sin innovación no hay crecimiento, no hay futuro, etc. Pero muchas veces, no se tiene claro a qué nos referimos cuando hablamos de innovación y a menudo se confunde con otros términos como emprender, creatividad o investigación y desarrollo (I+D).

Definiciones de innovación hay muchas, aunque todas tienen dos conceptos centrales en común.

La definición "oficial" de innovación es la de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE): «La innovación es un proceso iterativo activado por la percepción de una oportunidad proporcionada por un nuevo mercado y/o nuevo servicio y/o avance tecnológico que se puede entregar a través de actividades de definición, diseño, producción, marketing y éxito comercial del invento”.

 

Otras definiciones nos hablan de «crear una oferta viable que es nueva de acuerdo a un contexto y tiempo específico creando valor tanto para el usuario como para el proveedor».

Pero la que más me gusta, por su sencillez y simplicidad, es la que siempre he oído decir a mi amigo Ken Morse: «La innovación es la comercialización con éxito de una invención novel» o dicho de otra forma, la innovación es invención más comercialización; el cómo convertir las ideas nuevas en valor.

 

El propio origen del latín de la palabra ya nos indica de qué se trata. El prefijo in- procede de penetrar, introducir, estar en, mientras que el resto de la palabra lo hace del latín novus, nuevo, es decir, la etimología de innovación es la introducción de algo nuevo.

 

Miremos la que miremos, todas se resumen en dos partes claramente diferenciadas: la creación de algo nuevo y su puesta en valor. Así que repasemos la definición por partes. Por un lado, estamos hablando de que para que haya innovación, tiene que haber una invención novel. Es decir, algo que nos hayamos inventado—en cualquier ámbito—, pero que además sea nuevo y no se haya hecho antes o no se haya hecho de la misma forma.

 

La novedad de una innovación puede surgir tanto de un descubrimiento científico como de la recombinación de una forma novel de conocimiento y tecnologías ya existentes. Y la novedad puede darse ya sea por aumentar la eficiencia, la comodidad o el coste o por motivo.

 

La segunda parte de la definición de innovación habla de comercialización con éxito. Este punto es importante, porque para poder llevar a cabo una innovación con éxito necesitamos que lo que inventemos tenga éxito comercial, es decir, tenga una adopción importante dentro del segmento de clientes al que nos estemos dirigiendo. A diferencia de un invento, frecuentemente un evento aleatorio, accidental o circunstancial no impulsado por razones económicas ni competitivas, la innovación tiene como principal objetivo: la explotación comercial. Eso hace que en las metodologías de innovación, el estudio de cliente objetivo o la estrategia de comercialización tenga un peso tanto o más importante que la generación de ideas o la gestión de la I+D.

Una fábula sobre la innovación en la empresa

La palabra innovación parece haberse convertido en una suerte de mantra que nuestros directivos repiten una y otra vez sin muchas veces entender realmente de qué hablan… y sobre todo, cómo potenciar una cultura de innovación en la empresa.

Esta fábula, que se me ocurrió a raíz de una historia que escuché, creo que ilustra cómo solemos entender la innovación en las organizaciones, y algunas de las reacciones más habituales…

“Érase una vez una aldea situada en un isla perdida cerca de un país remoto. Las historias cuentan que su fundador, el venerado anciano Zabu, había llegado a la zona en un momento de necesidad, tras naufragar su barco y perder a buena parte de la tripulación.

Al llegar a tierra el grupo se había maravillado al contemplar el exuberante paraje, lleno de frondosos matorrales y rico en muchos tipos de fruta y animales… no les faltaría alimento.

El grupo deambuló sin rumbo durante varios días en busca de un lugar donde establecerse. El viaje era duro, ya que el grupo tenía que apartar laboriosamente la espinosa maleza para avanzar. Las provisiones comenzaron a escasear, y una mañana Zabu, al llegar a un claro despejado anunció que iba a partir en busca de una fuente de agua, ya que si no el grupo no aguantaría muchos más días.

Tres días después, cuando ya todos lo daban por muerto, apareció lleno de cortes y arañazos anunciando que había descubierto un pozo a un día de camino de la aldea, y que había despejado el sendero. Toda la aldea festejó la noticia, pues el hallazgo garantizaba su supervivencia.

Con el tiempo, lo que había sido un sendero difícilmente visible y lleno de espinosa maleza se fue convirtiendo en un camino despejado, ya que cuanta más gente lo recorría más fácil resultaba hacerlo.

Cincuenta inviernos pasaron, y la aldea prosperó. Era la mañana en la que la aldea celebraba que el joven Iwala abandonaba su niñez y se convertía en adulto, así que se le encomendó la tarea de ir a recoger agua del pozo, como era tradicional. Iwala era un joven despierto y curioso, y tras varios días de acarrear los cubos por el sendero que iba al pozo y hacer algunas exploraciones, se armó de valor y fue a hablar con el jefe de la aldea (su fundador hacía años que había dejado éste mundo).

Creo que el sendero que utilizamos para llegar al pozo es demasiado largo y enrevesado. He estado dándole vueltas, y creo que podría encontrar uno más corto.

El jefe lo miró con cierto aire de suficiencia y le espetó:

¿Por qué te dedicas a perder el tiempo? El sendero que tenemos es bueno, y no necesitamos que un joven inexperto se dedique a idear fantasías. ¿Acaso te crees mejor que nuestro fundador?

- No, sólo creo que podríamos tardar mucho menos… – explicó el joven cohibido.

- Además, hace unos años hubo otro como tú que lo intentó y no hizo consiguió más que perder el tiempo…

- Pero quizás eran diferentes las circunstancias o el entorno–contestó con valentía Iwala.

- Bueno, si tan listo te crees, demuéstralo… pero no tendrás ayuda de ninguno de los hombres de la aldea. Busca tú solo ese nuevo sendero.

A la mañana siguiente el joven se dirigió resuelto a uno de los extremos de la aldea con su machete y comenzó a despejar un sendero. Sus conciudadanos lo observaban con una mezcla de burla y extrañeza, increpándole:

¿Por qué te dedicas a perder el tiempo si ya hay una forma de llegar al pozo?… Estos jóvenes con tal de cuestionarlo todo….

El joven desoyó los comentarios y se esforzó en la tarea día y noche, hasta que acabó por despejar un camino que llegaba al pozo en apenas unas horas. Aunque había trabajado duro, todavía era un sendero angosto y repleto de ramas que se trababan en la ropa.

Fue a anunciar su hazaña al jefe del poblado, que con una mirada escéptica acompañó a Iwala al inicio del sendero. Tras contemplarlo, dijo:

Aunque sea como tú dices y hayas encontrado un camino más corto, es incómodo y estrecho… Tu puedes hacer lo que quieras, pero la aldea seguirá utilizando el que despejó nuestro fundador Zabu, tal como se ha hecho toda la vida.

El joven abatido le contó la conversación a su mejor amigo. Inmediatamente éste decidió que a partir de ahora ambos irían a recoger agua por el nuevo sendero. Su ejemplo empezó a cundir entre otros jóvenes, que se decidieron a usar la nueva ruta. Ya no era tan incómodo, puesto que el paso de los jóvenes había aplastado algunas de las espinosas ramas que anteriormente lo plagaban.

Una mañana, una mujer anciana, en lugar de mirar con superioridad a los inexpertos jóvenes que transitaban por el nuevo sendero, admiró su valentía y se decidió a recorrerlo ella misma.  A la mañana siguiente decidieron hacerlo dos de los consejeros del jefe que habían asistido escépticos a la proeza… y a los pocos días, sin grandes anuncios ni aspavientos, toda la aldea estaba utilizando el nuevo sendero, y palmeando en la espalda al joven que lo despejó.

Con el tiempo, el nuevo sendero se convirtió en un amplio y despejado camino que utilizaba toda la aldea para ir a por agua… y el anterior fue inundado por la maleza.

Me parece que éste tipo de situaciones se repiten habitualmente en nuestras empresas…