1. CONSIDERACIONES GENERALES.
La influencia de la Revolución Industrial sobre la clase trabajadora, produjo algunas reacciones cuyas consecuencias todavía se pueden apreciar. Cabe mencionar que la Revolución Industrial ocurrida en Europa, es una gran referencia histórica imprescindible. La Revolución Industrial no solo fue una revolución política, por sobre todo fue una revolución tecnológica con marcada influencia en la utilización de descubrimientos de la industria, entre ellos se puede citar al vapor aplicado en las maquinaria así como la hiladora mecánica que transformaron la industria textil.
Por ejemplo, en Inglaterra muchos trabajadores de la época no siempre recibían su salario en dinero, sino en especie, con las consiguientes desventajas de mala calidad, peso equivocado y precios muy altos.
Por estos antecedentes mencionados y muchos otros, surge el movimiento cooperativo durante la Revolución Industrial, siglo XX, además para que sus socios en la empresa cooperativa pudieran o tuvieran acceso a mejores condiciones posibles de precio y calidad (cooperativas de consumo), evitando a los intermediarios y así poder maximizar las ventas de los cooperativistas.
Durante el siglo XIX prevalecía la opinión de que la evolución del mundo no sólo se apoya en la base de la “ayuda mutua”, sino por el contrario, se sigue las líneas de la “Guerra de todos contra todos” tanto en la vida privada como social, en esa lucha, la victoria corresponde al más apto, de modo que podía asumirse, y con buenas razones para ello, que el mundo “progresaba” constantemente gracias a esa selección natural, que ininterrumpidamente lo llevaba hacia la perfección.
La Cooperativa es conocida como asociación autónoma de personas naturales y unidas voluntariamente para formar una organización democrática, donde la administración y gestión se lleve a cabo según acuerden los socios, de manera general en el contexto de la economía de mercado o la economía mixta; aunque también se considera que las cooperativas son complementarias a la economía planificada.
La intención de la cooperativa es hacer frente a las necesidades y aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes a todos los socios mediante una empresa. La diversidad de las necesidades y las aspiraciones (trabajo, consumo, comercialización conjunta, enseñanza, crédito, etc.) de los socios que conforman el objeto social o actividad corporativizada de estas empresas, define una tipología muy variada de cooperativas.
Las cooperativas son consideradas una sociedad
organizada voluntariamente por un grupo de personas con el propósito de
servirse asimismo y a la comunidad. Su base principal, es la ayuda mutua y la
seguridad de sus socios, que tengan trabajos juntos para un bien común; además
las cooperativas no persiguen objetivos o fines de lucro ya que su propósito
principal es brindar el mejor servicio a todos sus afilados.
2.
QUE ES UNA COOPERATIVA.
Una cooperativa es una asociación autónoma de personas
agrupadas voluntariamente para satisfacer sus necesidades económicas, sociales
y culturales comunes, por medio de una empresa que se posee en conjunto y se
controla democráticamente. Las cooperativas se crean por necesidades económicas
y sociales, operan sin fines de lucro. Su gobierno se establece sobre
bases democráticas, cada socio puede llegar a ser un director. No se
especula con las acciones de los socios, las economías se les devuelven a los
socios a base del patrocinio de cada uno. En efecto, la identidad del
sistema cooperativo se fundamenta en los principios y valores. El
cooperativismo es la puesta en práctica de los valores de igualdad, justicia,
ayuda mutua, esfuerzo propio, honestidad, responsabilidad social, democracia,
constructividad, sacrificio y solidaridad. Lo más importante en la organización
cooperativa es el ser humano.
Las
cooperativas son el instrumento empresarial y social por el cual se desarrollan
y se ponen en práctica la filosofía, doctrina, principios y valores del
cooperativismo.
"Una cooperativa es una asociación autónoma de
personas que se han unido voluntariamente para hacer frente a sus necesidades y
aspiraciones económicas, sociales y culturales comunes por medio de una empresa
de propiedad conjunta y democráticamente controlada".
Las personas forman una
cooperativa no sólo con propósitos económicos sino sociales y espirituales. En
la cooperativa el aspecto humano se hace presente en el espíritu de servicio,
de servir a los demás. Esta motivación es muy principal en el
cooperativismo.
La cooperación como sistema
económico y social está basado en ideas que van desde la ayuda mutua hasta la
prioridad del ser humano sobre el dinero, desde la participación equitativa en
las ganancias hasta lograr una sociedad igualitaria. La cooperativa es
democrática. Se mide no tan sólo por la participación de los socios en
las decisiones de la empresa sino por su derecho al voto en las asambleas sin
importar el dinero que tenga invertido en la cooperativa. Se organiza
entre personas con intereses comunes para servirse mutuamente. No se
otorgan favores especiales o privilegios a funcionarios y directivos, la
autoridad suprema está en el socio.
2.1.
Características
de una Cooperativa.
Las
Cooperativas son empresas económicas de interés social y de administración
democrática, por lo tanto tiene las siguientes características:
a) Cuenta
o tiene recursos materiales y humanos para su funcionamiento, sus propietarios
son los socios, quienes aportan los recursos materiales tales como:
-La tierra
-Las herramientas, dinero y fuerza de trabajo.
-Con los aportes recibidos la Cooperativa realiza
actividades que beneficia a los socios y a sus familias y a su comunidad.
-La propiedad sobre la empresa es colectiva.
-El mínimo de personas que puede conformar una
Cooperativa es de 20, salvo en el caso de una Cooperativa de Producción
Agrícola el mínimo de personas que la conforman es de 10.
-Proporciona a los afiliados bienes y servicios a
menor costo.
-Todos los socios tienen iguales derechos y
obligaciones.
2.2.
La Empresa Cooperativa.
La Cooperativa fundamentalmente es
una Empresa, cuyo esfuerzo está en primera instancia a brindar a sus
integrantes (asociados) el mejor servicio para satisfacer
sus necesidades económicas y sus aspiraciones sociales; así mismo
por ser parte importante del conjunto económico social,
la Empresa Cooperativa y el sector que estas integran, están comprometidas a contribuir con el
desarrollo del País.
3.
QUE ES EL COOPERATIVISMO.
El Cooperativismo es una doctrina socio-económica
que promueve la organización de las personas para satisfacer, de manera
conjunta sus necesidades. El Cooperativismo está presente en todos los
países del mundo. Le da la oportunidad a los seres humanos de escasos
recursos, tener una empresa de su propiedad junto a otras personas. Uno de los propósitos de este sistema es eliminar la explotación de las
personas por los individuos o empresas dedicados a obtener ganancias.
La participación del ser humano común, asumiendo un rol protagonista en
los procesos socio-económico en la sociedad en que vive, es la principal
fortaleza de la doctrina cooperativista. El cooperativismo se rige por
valores y principios basados en el desarrollo integral del ser humano.
4.
PRECURSORES DEL COOPERATIVISMO.
El cooperativismo surge en Inglaterra, por primera vez entre 1832 y 1835, una cooperativa de consumo se desarrolla en este país, sin embargo como todas las anteriores, termina en fracaso. Las principales causas del fracaso del movimiento cooperativo, que podemos denominar primitivo, son fundamentalmente: el carácter filantrópico el cual se empeña en otorgar sus promotores; esto impide un control democrático de la cooperativa, falta de técnicas, métodos administrativos y operaciones para llevar a cabo su gestión.
En la ciudad de Rochdale (Inglaterra), dedicada por mucho tiempo a la industria textil, se presentaron algunas de las consecuencias de la revolución industrial, inconvenientes para los trabajadores, por lo cual algunos de ellos pensaron que debían agruparse y se constituyeron en una organización para el suministro de artículos de primera necesidad.
Hacia
el año 1843, un grupo de tejedores de Rochdale luchaba por conjurar la
situación de miseria que confrontaban como trabajadores en el taller,
remunerados con salarios insuficientes para sus más elementales necesidades.
Una de las primeras experiencias cooperativas data
de 1844, cuando se crea en Rochdale, Inglaterra, la cooperativa de consumo Sociedad Equitativa de
los Pioneros de Rochdale (en 1769, se había fundado la Cooperativa de consumo
de la Sociedad de las Hilanderías de Fenwick o “Fenwick Weavers Society”, en
East Ayrshire, Escocia). Así mismo, surgen otras experiencias en Francia,
España y otros países europeos.
Agudizada la situación por la crisis que en ese tiempo afectaba a Inglaterra con la industria de la franela, aquellos modestos tejedores se empeñan en encontrar una fórmula que les permita mejorar sus condiciones, a pesar de lo reducido de sus ingresos. Después de plantearse soluciones de diversa índole, llegan, tras numerosas discusiones y proyectos, a formalizar la fundación de una cooperativa de consumo. En parte, se encuentran inspirados en ensayos semejantes y en doctrinas de la época; pero más que todo, se basan en el convencimiento de que nunca pueden superar los problemas que les plantea su condición de dependencia e inferioridad dentro del sistema industrial, sin la unidad de todos. Con la articulación de todos sus esfuerzos, pueden reunir los medios que les permiten emanciparse, si no inmediatamente del empresario privado, sí del comerciante en cuyas manos queda buena parte de sus modestos ingresos. Intentan valorizar sus salarios, aumentando su poder adquisitivo, mediante la supresión de los intermediarios.
Llegaron a formular una serie de normas fundadas en la experiencia y en el conocimiento que tenían, del problema que les afectaba. Dentro de esas normas se destacaban las conocidas hoy como “Principios de Rochdale”, las cuales constituyeron el inicio de la cooperación moderna. El mérito indiscutible de los pioneros de Rochdale, además de saber luchar, saber esperar y confiar en sí mismos, es haber ajustado su organización a esa serie de valores y principios, de los cuales nacen la actual fórmula cooperativa que rinde magníficos servicios, lo mismo cuando se aplica al servicio del consumidor, como al operar en otros aspectos de las actividades humanas, tales como producción y servicios.
La primera
Cooperativa
Se llamó
“Sociedad de los Probos Pioneros de Rochdale”. Para el movimiento cooperativo
internacional esta cooperativa es considerada la primera cooperativa
moderna.
Fue en tiempos de la Revolución Industrial y era evidente la indefensión de los
trabajadores ante el encarecimiento desmedido de los artículos que ellos mismos
producían, por la intermediación en la comercialización impuesta por la
organización de la sociedad capitalista y el sistema de libre comercio. Para
comprender la importancia del fenómeno de la creación de esta primera
Cooperativa, deberemos situarnos en un contexto en el que no existían
sindicatos, ni trabajadores organizados y que las familias enteras trabajan,
incluyendo a niños por salarios de miseria.
Corría el año
1844 y un grupo de obreros de una fábrica textil compuesto por 27 hombres y una
mujer en la localidad inglesa de Rochdale, se reunieron aportando cada uno una
libra esterlina. Con esos fondos compraron al por mayor alimentos para el
consumo de sus familias. Buscaban de esta manera defender sus escasos salarios
de los abusivos costos de las mercaderías. Su trabajo estaba supeditado a la
voluntad de sus empleadores, que elegían sólo al personal que quisiera trabajar
por el salario más bajo.
Esta gente, en su mayoría analfabeta, dio el puntapié inicial a una cooperativa
que hizo historia, actualmente funciona en un edificio de más de veinte pisos.
Así, poco a poco lograron escapar de la expectativa de vida de los trabajadores
comunes como: no poseer vivienda digna, no tener acceso a buenas escuelas para
sus hijos y mucho menos ahorros, esparcimiento, vestimenta, higiene y salud.
El sistema que utilizaron estos obreros de Rochdale revolucionaría las
prácticas comerciales de producción y distribución de los artículos de consumo,
extendiéndose luego a diversas actividades económicas. Y los beneficios del
Cooperativismo quedaban desde ese entonces absolutamente demostrados, ya que a
partir de esa experiencia comenzaron a aparecer en todo el mundo otras
similares, llegando a ser realmente universales, porque no reconocen las
fronteras que dividen al planeta y cumplen exitosamente sus funciones tanto en
el sistema capitalista como el comunista.
Es indudable que el acceso de los trabajadores y productores a los cargos directivos del sistema, mediante la igualdad de derechos y en donde los asuntos se resuelven democráticamente, por voluntad de las mayorías, les hizo entrever la necesidad de capacitarse mediante el estudio y modernización de los métodos de producción y distribución, promoviendo por primera vez un sistema de autodefensa del salario, al conseguir establecer para los artículos de consumo el precio justo y no el impuesto por la comercialización tradicional. Junto al derecho a participar como protagonistas y no como espectadores del drama social, los trabajadores encontraron suficientes estímulos en el ejercicio de la democracia directa, descubriendo que tal sistema estaba sostenido también por principios de ética y solidaridad social, que dignificaban al hombre.
4.1. Manifiesto de
los Pioneros de Rochdale.
Los objetivos y planes de esa organización consisten en
obtener los medios para el beneficio económico y el mejoramiento de la
condición social y doméstica de sus asociados; reúnen un capital suficiente con
aportes de un valor de una libra esterlina cada uno, con el fin de llevar a la
práctica los siguientes planes:
1) Organización
de un almacén con el objetivo de vender provisiones, ropa y otros artículos.
2) Construcción
o adquisición de cierto número de casas, donde pueden residir los asociados que
deseen ayudarse recíprocamente en el mejoramiento de su condición social y
doméstica.
3) Fabricación
de artículos determinados por la sociedad con el fin de asegurar la ocupación
de los asociados que se encuentran sin trabajo, o cuya situación económica sea
angustiosa, como consecuencia de las repetidas reducciones de los salarios.
4) Como
un beneficio adicional para sus asociados, la cooperativa comparte o arrenda
una o varias propiedades agrícolas, susceptibles de ser cultivadas por los
asociados quienes se encuentran sin trabajo o cuyo trabajo sea mal remunerado.
5) Tan
pronto como sea posible, la sociedad procede a organizar los poderes de la
producción, distribución, educación y administración, o en otras palabras,
establece una colonia autónoma financiada por intereses unidos, o ayuda a otras
sociedades a establecer tal clase de colonia.
6) Inaugurar cuando fuera conveniente, un Hotel de Temperancia para promover la sobriedad en la bebida en un inmueble de propiedad de la sociedad.
Para el 21 de diciembre de 1844, en contra de la opinión de los comerciantes establecidos y de otros ciudadanos, abrieron un pequeño almacén, en la llamada Callejuela del Sapo, pero, para sorpresa de los comerciantes que les auguraron un rotundo fracaso, la incipiente institución fue creciendo e incluyendo en su organización a muchas personas de localidades aledañas.
Los principios cooperativos de los pioneros de Rochdale, fueron los
siguientes:
- La Libre adhesión y libre retiro
-
El
control democrático por los asociados
-
La
participación económica de los asociados
-
La
autonomía e independencia
-
La
educación, capacitación e información
- La cooperación entre cooperativas
- El interés por la comunidad.
Además, el éxito de esta sociedad (Rochdale) se basó en principios,
entre los cuales se destacan:
- Un
miembro, un voto
- Igualdad
de sexos entre los miembros
- Solo
las provisiones puras se deben vender, en peso y medida completos.
- La asignación de un dividendo a los miembros, garantizando que todos los beneficios fueran distribuidos dependiendo de la cantidad de compras hechas por los miembros individuales.
Fue este el origen del cooperativismo de consumo en Gran Bretaña, cuyo desarrollo abarcó después no solo a la Europa Continental sino al resto del mundo. El importante crecimiento debe atribuirse no a la importancia del poder económico, sino al valor de las ideas y a la fidelidad que estos iniciadores tuvieron para con esas ideas.
El movimiento cooperativo, cooperativismo o movimiento de cooperativas, es doctrina o movimiento que define la cooperación de sus integrantes en el rango económico y social como medio para lograr que los productores y consumidores, integrados en asociaciones voluntarias denominadas cooperativas, obtengan un beneficio mayor para la satisfacción de sus necesidades.
En esta fase precursora del cooperativismo se destacan los primeros grandes pensadores del
cooperativismo se encuentran Robert Owen, Charles Fourier y Friedrich Wilhelm
Raiffeisen, respectivamente, galés, francés y alemán, los que hicieron una crítica en la que proponían que la solución de
problemas sociales se puede lograr a través de la cooperación entre los
individuos.
Ø Robert
Owen (1771-1858). El autodidacta, industrial afortunado
desde muy joven, innovador en técnicas y sistemas sociales, en el furor de la
revolución industrial, intentó llevar a la práctica sus ideas organizando las
colonias de New Lanark, en su propio país Inglaterra y la de Nueva Armonía en
Estados Unidos (Indiana); la bolsa de trabajo y las instituciones sindicales de
alcance nacional.
Ø Charles Fourier (1772-1837), francés, el de las concepciones geniales y ambiciosas, rayanas en el desequilibrio, escritor prolijo y confuso a veces, llevó una vida cómoda y no consiguió finalizar su obra El Falansterio en donde deberían llevarse a cabo aquellos frutos de su pensamiento inquieto y profético.
|
|
Así mismo, es necesario, reconocer también la
influencia que tuvieron algunas publicaciones utopistas en el desarrollo del
cooperativismo, entre las cuales se pueden mencionar a los siguientes:
a) La Republica de Platón
(428-347 a. de C)
b)
Utopía de Tomás Moro (1480-1535)
c)
La Nueva Atlántida de Francis Bacon (1561-1626)
d) El Viaje a Icaria de
Etienne Cabet (1788-1856)
En todas estas obras se puede observar un profundo
deseo de organizar la sociedad en una forma más justa y fraternal, eliminando
las diferencias de orden económico por medio de procedimientos de propiedad
comunitaria y de trabajo colectivo. Como punto de partida de una visión
histórica de la cooperación, es preciso reconocer a los precursores de esta
ideología, es decir, aquellas personas que a partir del siglo XVII, tanto en
ideas como obras, empiezan a precisar características del sistema cooperativo
Entre los más notables de estos precursores se
mencionan los siguientes: Peter Cornelius Plockboy quien publicó en 1659 el
ensayo que comprendía su doctrina y John Bellers (1654-1725) quien en 1695 hizo
una exposición de sus doctrinas en el trabajo titulado: "Proposiciones
para la Creación de una Asociación de Trabajo de Todas las Industrias Útiles y
de la Agricultura"; el médico William King (1786-1865), y el comerciante
Michel Derrion (1802-1850), precursores del cooperativismo de consumo; Felipe
Bauchez (1796-1865) y Luis Blanc (1812-1882), precursores del cooperativismo de
producción.
4.2. Principios del
Cooperativismo.
Los principios cooperativos
son las políticas filosóficas que impulsan su comportamiento sin importar el
tipo de cooperativa. Tienen su fundamento en los principios de los Pioneros de
Rochdale.
Lo que distingue una
empresa de otra es su filosofía, su manera de ver, de interpretar, sentir y
practicar, es decir, tener una concepción de la organización. Filosofando el
movimiento cooperativo ha podido encontrar planteamientos ajustados a los
principios y a los valores y a la ética solidaria.
El cooperativista que en sus funciones no se fije más que en el aspecto económico, que no pone todo su talento y esfuerzo para servir mejor a los demás, no ejerce con dignidad y decoro su papel de cooperativista, no está actuando con ética solidaria. El directivo cooperativo que solo piensa en los beneficios sociales y no le pone todo su empeño a la producción de su empresa, no está ejerciendo con ética solidaria sus funciones de directivo.
4.3. Valores del
Cooperativismo.
Las cooperativas se basan en los valores de:
1) Ayuda
mutua
2) Responsabilidad
3) Democracia
4) Igualdad
5) Equidad
6) Solidaridad
7) Honestidad
8) Transparencia
9) Responsabilidad social y preocupación por los demás.
4.4. Fines y
Objetivos del Cooperativismo.
1) Fines
del Sector Cooperativo: Los fines del sector cooperativo son los siguientes:
·
Contribuir al Desarrollo
Económico.
·
Al Fortalecimiento de la
Democracia.
·
A la Realización de la
Justicia Social.
2) Fines
de las Cooperativas. Los fines de cada cooperativa son determinados en sus
respectivos Estatutos, que se sujetan a las leyes y demás disposiciones
pertinentes, con el propósito de procurar el mejoramiento de las condiciones
económicas, sociales, culturales y morales de los asociados.
3) Objetivos de las Cooperativas. Los Objetivos de las Cooperativas están en función a su Estructura Social y a su Actividad Económica. Ejemplo: Cooperativa de Trabajo, de Servicio público, de Salud, de Ahorro y Crédito, de Producción, etc.
4.5. Filosofía del
Cooperativismo.
Está basada en ideas y éticas básicas que han constituido el clima ideológico y el marco general de los valores para la práctica cooperativa.
5. LA
DOCTRINA COOPERATIVA.
La Doctrina Cooperativa, para ser tal, arrancó en el mundo con una concepción acerca del hombre y de la sociedad. Además el Cooperativismo, surgió a finales del siglo XVIII como una respuesta a la aguda crisis mundial ocasionada por la revolución industrial y el advenimiento del liberalismo económico que, como apunta la historia, trajo consigo la explotación del hombre (al no haber leyes que protegieran al trabajador), con un modelo económico de concentración de la riqueza, es decir, que el poder económico se fue concentrando en pocas personas y el desempleo, subempleo y pobreza aquejó dramáticamente a elevados porcentajes de la sociedad en el mundo entero. Cuando se habla de doctrina cooperativa, se hace mención, en sus inicios, a los pioneros de Rochdale, porque su reglamento origina los principios y normas bajo los cuales aún hoy se rigen las cooperativas.
El
cooperativismo como doctrina es el conjunto de principios, valores y normas que
regulan y orientan el comportamiento y actividades de los individuos en una
organización cooperativa. Por tanto, la doctrina cooperativa se basa en tres
grandes conceptos:
a) La Igualdad.
Reconoce que todos los seres humanos por ser iguales, tienen los mismos
derechos y obligaciones así como también iguales oportunidades, superándose las
diferencias de nivel cultural, económico, social, racial, etc. Para el
cooperativismo, la persona humana es el elemento principal de la organización
cooperativa, por lo tanto siendo una sola especie, desde el punto de vista
biológico considera que existe una total igualdad entre todos los seres
humanos.
b) La Libertad.
Describe que todos los hombres son libres y por lo tanto dueños de decidir por
sí mismos. Esto significa que cada uno puede actuar y participar libre y
voluntariamente en aquello que crea conveniente, sin mediar coacción, sin
discriminación social, política o religiosa.
c) La Solidaridad. Enfatiza que el Cooperativismo es una acción solidaria, es decir un compromiso reciproco, ayuda mutua entre los hombres y mujeres para que en conjunto se pueda alcanzar objetivos comunes que beneficien a todos los miembros del grupo. De nada vale la Igualdad y la Libertad si no somos capaces de actuar en grupo.
El cooperativismo es una doctrina, porque sus objetivos y métodos se desprenden de una concepción del hombre y la sociedad y porque aspira a conformar la organización de grupos humanos de naturaleza filosófica y moral. La Doctrina Cooperativa se funda con el respeto que se debe a la persona humana cualquiera sea su condición social, económica, cultural, porque se basa en la igualdad de origen y destino de naturaleza específica y no en su desigualdad individual, no en el rol que se cumple con la sociedad. Es personalista, no individualista, el personalismo propone que toda organización que supere en tamaño a la persona debe estar a su servicio.
En el cooperativismo la persona es un ser racional que nace con inteligencia y voluntad, que por ello es responsable de sus actos y libre para buscar la verdad, manifestar y defender sus ideas, que tiene un fin propio cual es crear y perfeccionar sus posibilidades y capacidades, las cuales están condicionadas a colaborar con el desarrollo de las posibilidades y capacidades de los demás. Por ello Charles Guide dijo, “La Cooperación es a la vez objeto de ciencia y razón de existir”.
Finalmente, por lo
expresado, a continuación se describe los fundamentos doctrinarios del
Cooperativismo:
a)
El respeto a la persona.
Es un fundamento de la doctrina sobre el respeto a la persona,
cualquiera que sea la condición, según la idea que tenga de la persona. Se
busca el tipo de sociedad en que la persona, no sólo sea un ente biológico, que
para cambiar sólo se le de alimento material, para su desarrollo vegetativo,
mecánico y animal; sino como un ser libre que pueda manifestar su personalidad
y espiritualidad. Si pensamos que la persona es perfecta y que la sociedad la
corrompe por contaminación grupal, tratar que su vida en medio de multitudes
solidarias, donde cada cual busca su felicidad a escondidas de los demás, sea
orientada con errada convicción, diciéndole que la única mano que siempre está
dispuesta a ayudarle es aquella que está al extremo de su propio brazo.
b)
La plena identificación
del bien común con el bienestar individual. El bien común es un
mandato de la conciencia social que exige dar a todos la oportunidad de
desarrollar sus capacidades para alcanzar su plena realización. Por lo que es
necesario otorgar a cada cual la oportunidad de desarrollar sus capacidades. La
persona y el bien común se deben respetar y considerar en dos actos concretos:
primero, como sujeto de toda la acción; el segundo, como el fin de toda
sociedad.
c)
La Importancia de la
libertad. La libertad es como el aire, nadie advierte su fundamental importancia
hasta que le falta. Sólo por su ausencia se evoca su presencia. La libertad no consiste en hacer lo que se
quiere, sino en hacer lo que se debe y está regulado por leyes sociales y
morales. La libertad es un derecho inseparable de la condición humana. Nadie
puede quitar a otro su libertad sin causa fundada, sin juicio previo y el fallo
de la autoridad competente (Habeas corpus), quien lo hace de manera arbitraria
comete una injusticia, un despojo moral muy grave, porque él mismo corre el
riesgo que luego se la quiten con iguales procedimientos.
d)
La vigencia de la
Justicia. La justicia es una virtud humana para usarse entre seres humanos, se
funda en la igualdad esencial de la persona humana. El Cooperativismo considera
que la Justicia ha de ser distributiva, que debe dársele a cada cual, según su
trabajo, su talento y poco a poco, según las posibilidades de la empresa. “La
justicia es el hábito por el cual, con perpetua y constante voluntad, le es
respetado a cada uno su derecho”.
e)
La práctica de la
solidaridad. La solidaridad es una virtud superior que nos invita a pensar que
somos una sola cosa aunque seamos variados y distintos, singulares e
irrepetibles. La solidaridad sublimiza muchas otras virtudes; por medio de ella
podemos encontrar el camino seguro de la perfección, porque nos enseña que es
noble compartir gratuitamente, aun lo que nos hace falta, sin pactos ni esperar
compensaciones. Cuando la justicia y la solidaridad se unen nace una nueva
virtud móvil y fluida: la equidad. “La solidaridad enaltece y honra a quien la
práctica, porque es espontánea, generosa y voluntaria”.
f) El fomento de la auto ayuda y el esfuerzo individual. La ayuda mutua no puede fomentarse con personas que no son capaces de ayudarse así mismas. “Para darse es preciso y previo pertenecerse”. El pobre para superar su situación de pobreza necesita esforzarse, pero también coadyuvando a este esfuerzo personal en forma mancomunada se supera esta situación.
6. CONCLUSIONES.
Una cooperativa de trabajo asociado o cooperativa de producción es un tipo de cooperativa cuyo objetivo es el proveer y mantener a sus socios de puestos de trabajo a tiempo parcial o completo, a través de la organización en común de la producción de bienes o servicios para terceros. Las cooperativas de trabajo agrupan con la cualidad de socios a personas físicas que, mediante su trabajo en común, realizan cualquier actividad económica de producción de bienes o servicios para terceros.
Existe una gran diversidad de cooperativas. De acuerdo con el proceso de desarrollo histórico del movimiento cooperativo, procede distinguir entre cooperativas de consumo, que fueron las primeras que se pusieron en marcha y las que alcanzaron un mayor éxito, y cooperativas obreras de producción o cooperativas industriales, las más próximas a lo que convencionalmente se entiende por empresa en economía.
Una cooperativa es un conjunto de personas que se asocian libremente para realizar actividades de contenido económico. Al igual que en el caso de la empresa capitalista, la función de la empresa cooperativa es producir. Su objetivo o finalidad última no es, sin embargo, la obtención del máximo beneficio o lucro, sino la defensa y el aseguramiento de los intereses de sus miembros. La renta que corresponde a la función de combinar los factores productivos y asumir riesgos no desaparece en la empresa cooperativa, sino que se confunde con la renta de los restantes factores productivos y se convierte en renta social.
En la empresa cooperativa rige el principio de puertas abiertas y se practica la democracia para elegir a las personas que han de dirigirla, siguiendo el principio de cada hombre un voto. Una empresa cooperativa hace uso del crédito como cualquier otra empresa, pero en la empresa cooperativa no existen socios capitalistas; el capital propio o fondo social de la cooperativa se constituye con las aportaciones de los propios trabajadores. Frente a la lucha competitiva, la empresa cooperativa promueve la cooperación conciliadora.